Si heredas
un asistente de tu predecesor, deberás andar con cuidado al
establecer esta importante relación.
Es un error el desestimar la lealtad de tu asistente o
secretaria a la persona anterior en el puesto, y lo que él o ella
cree que la compañía debería de ser o hacer- comparado con su
lealtad inicial hacia ti. Podrías pensar que eres el complemento
ideal y hasta necesario para esta persona pero en realidad tú
simplemente eres el nuevo. En un sentido, eres parte de una
“conquista hostil”, puesto que tu asistente probablemente no tuvo ni
voz ni voto al elegirte para el puesto. Si no te concentras en la
relación, pronto, tendrás problemas.
Pero, si consigues que tu asistente esté de tu lado, él
o ella será tu mayor apoyo a la hora de la verdad. Tu asistente
puede “marcar” a los jugadores del otro equipo por ti y estar en el
“área de gol” cuando sea necesario. Así que, primero encárgate de
tu asistente y hazlo de forma diferente a como te encargas del resto
de tu equipo.
El como funciones con tu asistente variará dependiendo
de tu estilo, el suyo y del escenario que se presenta al empezar a
trabajar. A continuación expongo tres escenarios que se te podrían
presentar en una nueva relación de estas características:
1.
Cuando llegas a tomar el trabajo, tu asistente está de tu
lado desde el principio y te apoya completamente, porque “el jefe es
el jefe”. Convencerla(o) no será problema; lo que necesitas es
pensar como recompensarlo(a). Si no reconoces o agradeces su
colaboración, él o ella podría no quedarse a tu lado por mucho
tiempo. Si no ofreces reconocimientos como un bono, flores,
comidas, o deshacerte de trabajos que no le agraden, la relación
será de una sola dirección y por lo tanto inestable.
2.
Tu asistente recela de ti y esperará a ver quién eres y cómo
tratas a la gente. Estás a prueba. Te darás cuenta de esta
situación cuando el comportamiento de tu asistente parezca
contradictorio. Algunas veces pensarás que tu asistente está de tu
lado, y otras, querrás saber por qué de repente te dejo de lado en
lugar de advertirte de algo. Necesitas recompensar a tu asistente
cuando te ayude, especialmente cuando te avise de situaciones
peligrosas o cuando te guíe en general. Cuando tu asistente falle
en cumplir con tus expectativas, exprésale tu frustración y pídele
otra serie de comportamientos en el futuro. La clave es que una vez
que has pedido un nuevo comportamiento, tienes que seguir adelante y
no volver a hacer hincapié en el problema pasado, de forma que estas
educando en vez de reprimiendo mientras “aireas” la situación.
3.
Te encuentras con alguien que tiene una visión limitada del
trabajo, de su relación contigo, del papel que él o ella tiene en
darte advertencias adecuadas y la lealtad requerida de la forma en
que se expresa de ti. En este caso, necesitas tomar una acción más
seria. Si repetidamente le has pedido a tu asistente que deje 20
minutos entre cita y cita para que puedas concentrarte y prepararte
mejor para la siguiente, pero él o ella constantemente no lo hace
así, podrían estar pasando varias cosas. Podría ser que necesitara
instrucciones por escrito; podría estar siendo presionada desde
fuera para programar tú tiempo de forma que cumpla con las
expectativas de otros terceros podría estar acostumbrada a hacer
las cosas como siempre las ha hecho y sólo puede seguir con esa
rutina; o finalmente, podría estar “sembrando de minas” tu camino
directamente. En los últimos dos casos, debes de tratar con hechos
y no con sentimientos. ¿Cuán a menudo y en qué grado no sigue
instrucciones tu asistente? De forma objetiva y desapasionada,
necesitas mostrarle los hechos como tú los ves junto con lo que
esperas y requieres de la posición. Debes de hacer esto además, en
un aparte especifico cara a cara para tratar este problema, en lugar
de en las orientaciones periódicas del día a día.
Es vital que
entiendas lo que está haciendo tu asistente. No te enfades
simplemente porque él o ella no esta haciendo las cosas como tú
quieres. La clave esta en ser objetivo puesto que la mayoría de las
personas fluctúan en sus habilidades y compromisos. Si te
encuentras con alguien que cree que hay áreas que “no son mi
trabajo”, necesitas los hechos claros de lo que esta pasando para
asegurar tu objetividad.
La relación
con tu asistente es importante. Poner atención rápidamente a esa
relación aumenta la efectividad y eficiencia del trabajo que
realizáis juntos. Si te das cuenta de que no funciona porque tienes
a alguien que se ha quedado estancado en sus hábitos y no puede
adaptarse, deberías de pensar en buscar a alguien diferente que de
verdad pueda trabajar contigo.
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Dra. Karen aprecia su opinión!